Primera lectura
1 Juan 2,22-28
22 ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Ése es precisamente el Anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.
23 Todo el que niega al Hijo no posee al Padre; pero todo el que confiesa al Hijo posee también al Padre.
24 En cuanto a vosotros, deseo que sigáis conservando lo que oísteis desde el principio. Si permanece en vosotros lo que oísteis desde el principio, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre.
25 Pues ésta es la promesa que él mismo os hizo: la vida eterna.
26 Os he escrito esto porque algunos tratan de engañaros.
27 Pero tened presente que la unción que de él habéis recibido sigue estando en vosotros y no necesitáis que nadie os enseñe. Pero como su unción os enseña todo lo que necesitáis saber —y es verdadera y no mentirosa—, seguid permaneciendo en él.
28 Como os digo, hijos míos, permaneced en él para que, cuando se manifieste, nuestra confianza sea plena y no quedemos avergonzados y rechazados en su Venida.