Primera lectura
Hechos de los Apóstoles 5,27-33
27 Los trajeron, pues, y los presentaron en el Sanedrín. El Sumo Sacerdote les interrogó; 28 les dijo: «Os prohibimos severamente enseñar en ese nombre; sin embargo, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y pretendéis hacernos culpables de la muerte de ese hombre.» 29 Pedro y los apóstoles respondieron: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. 30 El Dios de nuestros antepasados resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándolo de un madero. 31 Y Dios lo ha exaltado con su diestra como Jefe y Salvador, para conceder a Israel la conversión y el perdón de los pecados. 32 Nosotros somos testigos de estos hechos, y también el Espíritu Santo que ha dado a los que le obedecen.» 33 Ellos, al oír esto, se consumían de rabia y trataban de matarlos.