Primera lectura
1 Pedro 1,18-25
18 Y sabed que no habéis sido rescatados de la conducta necia heredada de vuestros padres con algo caduco, con oro o plata, 19 sino con la sangre preciosa de Cristo, cordero sin tacha y sin mancilla. 20 Él fue predestinado antes de la creación del mundo y manifestado en los últimos tiempos en interés vuestro; 21 y por medio de él creéis en Dios, que le ha resucitado de entre los muertos y le ha dado la gloria, de modo que vuestra fe y vuestra esperanza estén en Dios.
22 Habéis purificado vuestras almas, obedeciendo a la verdad, para amaros los unos a los otros sinceramente como hermanos. Amaos profundamente unos a otros, con corazón puro, 23 pues habéis sido reengendrados a partir de una semilla no corruptible, sino incorruptible: la palabra de Dios viva y permanente. 24 Pues toda carne es como hierba, y todo su esplendor como flor de hierba; se seca la hierba y cae la flor, 25 pero la palabra del Señor permanece eternamente. Y ésta es la palabra: la Buena Nueva que se os ha anunciado.