Primera lectura
2 Pedro 3,12-15a. 17-18
12 esperéis y aceleréis la venida del Día de Dios, el momento en que los cielos se disolverán entre llamas, y los elementos, abrasados, se fundirán. 13 Pero nosotros, conforme a la promesa de Dios, esperamos unos nuevos cielos y una nueva tierra, en los que habite la justicia.
14 Por lo tanto, queridos, en espera de estos acontecimientos, esforzaos porque él os encuentre en paz, sin mancilla y sin tacha. 15 Pensad que la paciencia de nuestro Señor es para nuestra salvación, tal como os lo escribió también Pablo, nuestro querido hermano, según la sabiduría que le fue otorgada.
17 Vosotros, pues, queridos, ya estáis advertidos. Vivid alerta, no sea que, arrastrados por el error de esos disolutos, os veáis derribados de vuestra firme postura. 18 Creced, pues, en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. A él la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.