Primera lectura
Deuteronomio 8,2-3.14b-16a
2 Acuérdate de todo el camino que Yahvé tu Dios te ha hecho recorrer durante estos cuarenta años en el desierto para humillarte, para probarte y para conocer las intenciones que llevabas: si ibas a guardar sus mandamientos o no. 3 Te humilló y te hizo pasar hambre, pero después te alimentó con el maná, que ni tú conocías ni habían conocido tus padres. Quería así hacerte saber que no sólo de pan vive el hombre, sino que el hombre vive de todo lo que sale de la boca de Yahvé.
14 tu corazón se engría y olvides a Yahvé tu Dios que te sacó del país de Egipto, de la casa de servidumbre; 15 que te ha conducido a través de ese desierto grande y terrible entre serpientes abrasadoras y escorpiones, lugar de sed y sin agua (pero hizo brotar para ti agua de la roca más dura); 16 que te alimentó en el desierto con el maná, que no habían conocido tus padres, a fin de humillarte y ponerte a prueba, para al final hacerte feliz.