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Lecturas del día

Pestañas abiertas

1 abierta

    Leccionario Ferial año II

    Primera lectura

    1 Corintios 11,17-26.33

    17 Al establecer estas disposiciones, no puedo felicitaros, porque vuestras reuniones son más para mal que para bien. 18 Sobre todo, oigo decir que, cuando os reunís en la asamblea, hay entre vosotros divisiones, y en parte lo creo. 19 Desde luego, tiene que haber entre vosotros disensiones, para que se ponga de manifiesto quiénes sois los auténticos. 20 Pero, cuando os reunís en esas condiciones, eso ya no es comer la cena del Señor, 21 pues cada uno come primero su propia cena, y mientras uno pasa hambre, otro se embriaga. 22 ¿No tenéis casas para comer y beber? ¿O es que despreciáis a la iglesia de Dios y avergonzáis a los que no tienen? ¿Qué esperáis que diga, que os felicito? ¡Pues en eso no puedo felicitaros!

    23 Porque yo recibí del Señor lo que os transmití: que el Señor Jesús, la noche en que era entregado, tomó pan, 24 dio gracias, lo partió y dijo: «Éste es mi cuerpo, que se entrega por vosotros; haced esto en memoria mía.» 25 Asimismo, tomó el cáliz después de cenar y dijo: «Esta copa es la nueva Alianza en mi sangre. Cuantas veces la bebiereis, hacedlo en memoria mía.» 26 Pues cada vez que comáis este pan y bebáis de este cáliz, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga.

    33 Así pues, hermanos míos, cuando os reunáis para la cena, esperaos unos a otros.

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    Salmo responsorial

    Salmos 40(39),7-8a.8b-9.10.17

    R.Pues cada vez que comáis este pan y bebáis de este cáliz, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga.

    7 No has querido sacrificio ni oblación, pero me has abierto el oído; no pedías holocaustos ni víctimas, 8 dije entonces: «Aquí he venido».

    Está escrito en el rollo del libro 9 que debo hacer tu voluntad. Y eso deseo, Dios mío, tengo tu ley en mi interior.

    10 He proclamado tu justicia ante la gran asamblea; no he contenido mis labios, tú lo sabes, Yahvé.

    17 ¡En ti gocen y se alegren todos los que te buscan! ¡Digan sin cesar: «Grande es Yahvé» los que ansían tu victoria!

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    Evangelio

    Lucas 7,1-10

    1 Cuando Jesús terminó de hablar así a la gente, entró en Cafarnaún. 2 Un siervo de un centurión, muy querido de éste, se encontraba enfermo y a punto de morir. 3 El centurión, que había oído hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos para rogarle que viniera y salvara a su siervo.

    4 Cuando éstos llegaron ante Jesús, le suplicaron con insistencia: «Merece que se lo concedas, 5 porque ama a nuestro pueblo y él mismo nos ha edificado la sinagoga.» 6 Jesús se fue con ellos. Estando ya no lejos de la casa, envió el centurión a unos amigos a decirle: «Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo; 7 por eso ni siquiera me consideré digno de salir a tu encuentro. Mándalo de palabra y quede sano mi criado. 8 Porque también yo, que soy un subalterno, tengo soldados a mis órdenes, y digo a éste ‘Vete’, y va; y a otro ‘Ven’, y viene; y a mi siervo ‘Haz esto’, y lo hace.» 9 Al oír esto, Jesús quedó admirado de él, y volviéndose a la muchedumbre que le seguía, les dijo: «Os aseguro que ni en Israel he encontrado una fe tan grande.» 10 Cuando los enviados volvieron a la casa hallaron al siervo sano.

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