Primera lectura
Filipenses 3,17 - 4,1
17 Hermanos, sed imitadores míos, y fijaos en los que viven según el modelo que veis en nosotros. 18 Porque muchos viven, según os dije tantas veces —y ahora os lo repito con lágrimas—, como enemigos de la cruz de Cristo, 19 cuyo final es la perdición. Para éstos, su Dios es el vientre; su gloria, lo vergonzoso; y su apetencia, lo terreno. 20 Pero nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos como Salvador al Señor Jesucristo, 21 el cual transfigurará nuestro pobre cuerpo a imagen de su cuerpo glorioso, en virtud del poder que tiene de someter a sí todas las cosas.
Capítulo 4
1 Por tanto, hermanos míos queridos y añorados, mi gozo y mi corona, manteneos así firmes en el Señor, queridos.