26 «Como sucedió en los días de Noé, así ocurrirá también en los días del Hijo del hombre. 27 Comían, bebían y tomaban mujer o marido, hasta el día en que entró Noé en el arca. Entonces vino el diluvio y los hizo perecer a todos. 28 Lo mismo sucedió en los días de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, plantaban y construían; 29 pero el día que salió Lot de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo, que destruyó a todos. 30 Así sucederá el Día en que el Hijo del hombre se manifieste.
31 «Aquel Día, el que esté en el terrado y tenga sus enseres en casa, que no baje a recogerlos; y, de igual modo, el que esté en el campo, que no se vuelva atrás. 32 Acordaos de la mujer de Lot. 33 Quien intente preservar su vida, la perderá; y quien la pierda, la conservará. 34 Os digo que aquella noche estarán dos en un mismo lecho: uno será tomado, y el otro dejado; 35 habrá dos mujeres moliendo juntas: una será tomada, y la otra dejada.» [36] 37 Entonces le preguntaron: «¿Dónde, Señor?» Él les respondió: «Donde esté el cuerpo, allí también se reunirán los buitres.»