Primera lectura
Isaías 4,2-6
2 Aquel día el germen de Yahvé será magnífico y glorioso, y el fruto de la tierra será la prez y el ornato de los supervivientes de Israel.
3 Los que queden en Sión, el resto de Jerusalén, serán llamados santos; todos serán inscritos para la vida en Jerusalén.
4 Cuando el Señor haya lavado la inmundicia de las hijas de Sión, cuando haya por fin limpiado las manchas de sangre de Jerusalén con un viento justiciero y un viento desolador,
5 creará entonces Yahvé, en todo lo que es el monte de Sión y en todo lugar de asamblea, una nube durante el día y un humo con brillo de fuego para iluminar la noche. Y por encima la gloria de Yahvé será como toldo 6 y tienda para sombra contra el calor diurno, para servir de abrigo y reparo contra el aguacero y la lluvia.