Primera lectura
Jeremías 11,18-20
18 Yahvé me lo hizo saber, y así lo supe. Entonces me descubriste, Yahvé, sus intrigas.19 ¡Y yo que estaba como cordero manso llevado al matadero, sin saber que intrigaban contra mí!: «Destruyamos el árbol en su vigor; borrémoslo de la tierra de los vivos, y su nombre no vuelva a mentarse.»
20 ¡Oh Yahvé Sebaot, juez de lo justo, que escrutas los riñones y el corazón!, vea yo tu venganza contra ellos, porque a ti he manifestado mi causa.