Primera lectura
Jeremías 20, 10-13
10 Escuchaba las calumnias de la turba: «¡Terror por doquier!, ¡denunciadle!, ¡denunciémosle!» Todos con quienes me saludaba estaban acechando un traspiés mío: «¡A ver si se distrae y lo sometemos, y podremos vengarnos de él!»
11 Pero Yahvé está conmigo, como un campeón poderoso, por eso tropezarán al perseguirme, se avergonzarán de su impotencia: ¡deshonra eterna, inolvidable!
12 Yahvé Sebaot, juez de lo justo, que escrutas las entrañas y el corazón, vea yo tu venganza contra ellos, porque a ti he encomendado mi causa.
13 Cantad a Yahvé, alabad a Yahvé, que ha salvado la vida de un pobrecillo de manos de malhechores.