ABDÍAS
Título y prólogo.
11 Visión de Abdías.
Esto dice el Señor Yahvé a Edom:
Hemos oído* un mensaje de parte de Yahvé,
un embajador ha sido enviado a las naciones*:
«¡Arriba, desencadenemos la guerra contra él!»
Sentencia contra Edom*.
2 Mira, te he hecho el más insignificante de los pueblos,
el más despreciable.
3 La soberbia de tu corazón
te ha engañado,
a ti que habitas
en las grietas de la roca*,
que pones tu morada en las alturas,
y dices para ti:
«¿Quién me hará caer por tierra?»
4 Aunque te remontes como el águila,
y anides entre las estrellas,
de allí te abatiré yo
—oráculo de Yahvé—.
La ruina de Edom.
5 Si llegaran a tu casa salteadores
o ladrones nocturnos,
¿no te robarían con mesura?
Si vinieran a ti vendimiadores,
¿no te dejarían la rebusca*?
¡Cómo has sido arrasado*!
6 ¡Cómo ha sido registrado Esaú,
y saqueados sus tesoros!
7 Te han reducido a tus confines
todos tus aliados,
te han traicionado tus amigos.
Los que compartían tu pan
te han tendido una trampa:
«¡Ha perdido el juicio*!»
8 Pero aquel día* —oráculo de Yahvé—
exterminaré los sabios de Edom*
y la sensatez de la montaña de Esaú*.
9 Y se acobardarán tus guerreros, Temán*,
y no quedará un solo hombre
en la montaña de Esaú.
Las culpas de Edom*.
Por la violencia 10 criminal
contra tu hermano Jacob*,
te cubrirá la vergüenza,
y serás aniquilado para siempre.
11 El día* en que le diste de lado,
cuando los extranjeros apresaban su ejército,
cuando los extraños allanaban sus puertas,
y se repartían a suertes Jerusalén,
también tú eras uno de ellos.
12 ¡No te recrees en el día de tu hermano,
en el día de su debacle;
no te alegres por los hijos de Judá
en el día de su ruina;
no te burles de él
en el día del aprieto!
13 ¡No entres por la puerta de mi pueblo
en el día de su desastre;
no te recrees también tú en su desgracia
en el día de su desastre;
no saquees sus riquezas
en el día de su desastre!
14 ¡No te apostes en las encrucijadas
para exterminar a sus fugitivos;
no entregues a los supervivientes
en el día del aprieto!
15 Porque se acerca el Día de Yahvé
para todas las naciones.
Lo mismo que tú has hecho, se te hará:
sobre tí recaerá tu merecido*.
El Día de Yahvé*.
16 ¡Sí, como bebisteis vosotros
sobre mi santo monte,
beberán sin cesar todas las naciones,
beberán* relamiéndose
y desaparecerán sin dejar huella.
17 Pero en el monte Sión sobrevivirá un resto*
que será santo,
y la casa de Jacob recobrará sus posesiones.
18 La casa de Jacob será el fuego,
la casa de José* la llama,
y la casa de Esaú la estopa:
lo abrasarán hasta consumirlo,
y no le quedará un superviviente
a la casa de Esaú.
¡Lo ha dicho Yahvé!
El nuevo Israel.
19 Ocuparán el Negueb,
la montaña de Esaú
y la llanura de los filisteos,
la campiña de Efraín
y la campiña de Samaría,
Benjamín y Galaad.
20 La multitud de los deportados de Israel
ocupará Canaán* hasta Sarepta,
y los deportados de Jerusalén
que están en Sefarad
ocuparán las ciudades del Negueb.
21 Subirán victoriosos al monte Sión
para juzgar a la montaña de Esaú*.
¡Y Yahvé reinará*!