SOFONÍAS
11 Palabra de Yahvé dirigida a Sofonías, hijo de Cusí, hijo de Godolías,
hijo de Amarías, hijo de Ezequías, en tiempo de Josías, hijo de Amón, rey de Judá.
I. El día de Yahvé en Judá
Preludio cósmico.
2 ¡Voy a aventarlo todo
sobre la faz de la tierra!
—oráculo de Yahvé—.
3 Aventaré hombres y bestias,
aventaré aves del cielo y peces del mar,
haré tropezar* a los impíos;
extirparé a los hombres de la faz de la tierra
—oráculo de Yahvé—.
Contra el culto de los dioses extranjeros.
4 Extenderé mi mano contra Judá,
contra todos los habitantes de Jerusalén,
y extirparé de este lugar
lo que queda de Baal,
el nombre de ministros* y sacerdotes,
5 los que se postran en los terrados
ante el ejército del cielo,
los que se postran* ante Yahvé
y juran por Milcón*,
6 los que no siguen a Yahvé,
los que no buscan a Yahvé
ni le consultan.
7 ¡Silencio ante el Señor Yahvé,
que está cerca el Día de Yahvé!
Yahvé ha preparado un sacrificio,
ha consagrado a sus invitados*.
Contra los altos dignatarios de la corte*.
8 El día del sacrificio de Yahvé
yo visitaré a los príncipes,
a los hijos del rey,
y a todos los que visten
ropas extranjeras.
9 Aquel día visitaré
a todos los que saltan el umbral,
los que llenan la casa de su señor
de violencia y de fraude*.
Contra los comerciantes de Jerusalén.
10 Aquel día habrá —oráculo de Yahvé—
gritos de auxilio en la Puerta del Pescado,
gemidos en el Barrio Nuevo,
desastre sonado en las colinas.
11 ¡Gemid, habitantes del Mortero,
que han sido aniquilados los mercaderes,
exterminados los que pesan la plata*!
Contra los incrédulos.
12 Sucederá en el tiempo aquel
que escrutaré a Jerusalén con lámparas,
pediré cuentas a los hombres
que se apelmazan en sus heces*,
los que dicen en su interior:
«¡Ni bien ni mal hace Yahvé!»
13 Será dada al saqueo su riqueza,
sus casas a la devastación;
casas construyeron, mas no las habitarán,
viñas plantaron, mas no beberán su vino.
El Día de Yahvé *.
14 ¡Se acerca el gran Día de Yahvé,
se acerca, viene a toda prisa!
¡Amargo el vocerío del día de Yahvé,
entonces gritará hasta el soldado*!
15 Aquel día será día de ira,
día de angustia y aprieto,
día de devastación y desolación,
día de tinieblas y oscuridad,
día de nubes y densa niebla,
16 día de trompeta y griterío,
contra las ciudades fortificadas,
contra los altos baluartes.
17 Pondré a los hombres en aprieto,
y ellos andarán como ciegos
(porque pecaron contra Yahvé);
su sangre se derramará como polvo,
su carne como excrementos.
18 Ni su plata ni su oro
podrán salvarlos
el Día de la ira de Yahvé,
cuando el fuego de su celo
devore la tierra entera;
pues acabará de forma terrorífica
con todos los habitantes de la tierra.
Conclusión. Exhortación a la conversión*.
21 Reuníos, congregaos*,
gente sin vergüenza,
2 antes que seáis aventados*
como el tamo que en un día pasa;
antes que caiga sobre vosotros
el ardor de la ira de Yahvé
(antes que caiga sobre vosotros
el Día de la ira de Yahvé).
3 Buscad a Yahvé,
vosotros, humildes de la tierra*,
que cumplís sus mandatos;
buscad la justicia,
buscad la humildad;
quizá encontréis cobijo
el Día de la ira de Yahvé.
II. Contra las naciones
El enemigo por occidente: los filisteos *.
4 Gaza quedará desamparada,
Ascalón desolada,
Asdod, expulsada al mediodía,
Ecrón, arrancada de raíz.
5 ¡Ay de los habitantes de la costa,
nación de los quereteos!
Palabra de Yahvé contra vosotros:
«Canaán, tierra de filisteos,
te destruiré, te dejaré sin habitantes;
6 la costa quedará convertida en pastizales,
en pradera de pastores,
en apriscos de ovejas.»
7 Y será la franja costera
para el Resto de la casa de Judá:
allí pacerán, y a la tarde
reposarán en las casas de Ascalón,
cuando los visite Yahvé su Dios
y los traiga de su cautiverio.
Enemigos por oriente: Moab y Amón.
8 He oído los insultos de Moab,
los denuestos lanzados por Amón,
cuando insultaron a mi pueblo,
y prosperaron a costa de su tierra.
9 Por eso, ¡por mi vida
—oráculo de Yahvé Sebaot,
Dios de Israel—
que Moab quedará como Sodoma,
los habitantes de Amón como Gomorra*:
cardizal y mina de sal,
desolación para siempre!
El Resto de mi pueblo los saqueará,
los que queden de mi nación los heredarán.
10 Éste será el precio de su orgullo,
por insultar, por prosperar
a costa del pueblo de Yahvé Sebaot.
11 Yahvé se les mostrará terrible,
cuando deje sin fuerzas
a todos los dioses de la tierra,
y se postren ante él,
cada una en su lugar,
todas las islas de los paganos*.
El enemigo por el sur: Cus*.
12 También vosotros, nubios:
«Seréis atravesados por mi espada».
El enemigo por el norte: Asiria*.
13 Extenderá su mano contra el norte,
destruirá a Asiria,
dejará a Nínive desolada,
árida como el desierto.
14 Se tumbarán en medio de ella
rebaños y toda suerte de animales:
hasta la lechuza y el erizo
pasarán la noche entre sus capiteles.
El búho ululará en la ventana,
graznará el cuervo en el umbral,
porque el cedro fue arrancado*.
15 Así quedará la ciudad bulliciosa,
la que tranquila reposaba,
la que decía en su interior:
«¡Yo, y nadie más!»
¡Qué desolada ha quedado,
convertida en guarida de animales!
Todo el que pasa a su lado
silba y agita su mano.
III. Contra Jerusalén
Contra los dirigentes de la nación.
31 ¡Ay de la rebelde, la impura,
la ciudad opresora!
2 No ha escuchado la voz,
no ha aceptado la corrección;
en Yahvé no ha confiado,
no se ha acercado a su Dios.
3 Los príncipes que habitan en ella
son leones rugientes;
sus jueces, como lobos esteparios,
no dejan un hueso para la mañana.
4 Sus profetas, fanfarrones,
hombres traicioneros;
sus sacerdotes profanan lo santo
y violan la Ley.
5 Vive en ella Yahvé el justo,
que no comete injusticia;
cada mañana dicta sentencia,
no falla al amanecer
(pero el inicuo no conoce la vergüenza).
La lección de las naciones.
6 He exterminado a las naciones,
sus baluartes han sido derruidos,
he dejado desiertas sus calles,
sin nadie que transite;
han sido arrasadas sus ciudades,
no quedan hombres ni habitantes.
7 Pensé: «Ella al menos me temerá,
sabrá aceptar la corrección;
no podrá apartar de sus ojos*
todo lo que la he castigado.»
Pero al punto han corrompido
todas sus acciones.
8 Por eso, esperad —oráculo de Yahvé—
el día en que me levante para acusar,
porque voy a reunir a las naciones,
voy a congregar a los reinos,
para derramar sobre vosotros mi furor,
todo el ardor de mi cólera.
(Porque el fuego de mi celo
devorará la tierra entera*.)
IV. Promesas
Conversión de los pueblos.
9 Entonces purificaré el labio de los pueblos,
para que invoquen todos el nombre de Yahvé,
y le sirvan bajo un mismo yugo*.
10 Desde allende los ríos de Etiopía,
mis suplicantes, mi Dispersión*,
vendrán a mí con ofrendas.
El humilde Resto de Israel *.
11 Aquel día no tendrás que avergonzarte
de los delitos cometidos contra mí;
entonces arrancaré de tu seno
a tus alegres fanfarrones,
y no volverás a engreírte
en mi santo monte.
12 Dejaré en medio de ti
un pueblo humilde y pobre;
se cobijará al amparo de Yahvé
13 el Resto de Israel.
Ya no cometerán injusticias
ni dirán mentiras,
ya no ocultará su boca
una lengua embustera.
Se apacentarán y reposarán,
sin que nadie los espante.
Salmos de júbilo a Sión*.
14 ¡Grita alborozada, Sión,
lanza clamores, Israel,
celébralo alegre de todo corazón,
ciudad de Jerusalén!
15 Que Yahvé ha anulado tu sentencia,
ha alejado a tu enemigo.
¡Yahvé, Rey de Israel, está en medio de ti,
ya no temerás mal alguno!
16 Aquel día se dirá a Jerusalén:
¡No tengas miedo, Sión,
no desfallezcan tus manos!
17 Yahvé tu Dios está en medio de ti,
¡un poderoso salvador!
Exulta de gozo por ti,
te renueva* con su amor;
danza por ti con gritos de júbilo,
18 como en los días de fiesta*.
Vuelta de los dispersos*.
Apartaré de tu lado la desgracia,
el oprobio que pesa sobre ti*.
19 Voy a condenar al exterminio*
a todos tus opresores;
salvaré a la coja,
reuniré a la descarriada*,
les daré fama y renombre
en la tierra donde fueron humilladas*.
20 En aquel tiempo os traeré,
en aquel tiempo* os congregaré.
Entonces os daré renombre y fama
entre todos los pueblos de la tierra,
cuando restaure vuestra suerte*
ante vuestros propios ojos,
dice Yahvé.