BAC vol. 27
Libro 07
LOCUCIONES DEL HEPTATEUCO LIBRO SÉPTIMO Locuciones del libro de los Jueces
Y sucedió que, después de morir Josué, los hijos de Israel preguntaban en el Señor 1. No dice “al Señor”, como exigiría la expresión habitual de nuestro idioma. Y peleemos en el cananeo 2. No dice “frente al cananeo”, o “contra el cananeo”, o, al menos, “con el cananeo”. Y murió Josué, hijo de Nave, siervo del Señor, hijo de ciento diez años 3. Esta repetición -ya que después de decir hijo de Nave, repite hijo, y añade luego de ciento diez años- resulta chocante, ya que prefiere decir hijo de ciento diez años en vez de “hombre de ciento diez años”. Pero vuelve a encontrarse en otros pasajes. Y toda aquella generación fueron reunidos con sus padres 4. Locución que debe registrarse, ya que no dice “fue reunida”, pues eran muchos. Los entregó en manos de salteadores 5. No dice “a manos”, lo que parece reclamar la expresión latina. Y cada vez que el Señor les proporcionó jueces, y el Señor estaba con el juez 6. Con una locución habitual, también aquí sobra la “y”. En efecto, tendría sentido así: “y cada vez que el Señor les proporcionó jueces, el Señor estaba con el juez”. Nótese también que, pasando del singular al plural, no dice “con los jueces”, sino con el juez; es decir, con cada uno de los jueces. Y sucedió que cada vez que moría un juez y se tornaban y se corrompían de nuevo más que sus padres 7. La expresión correcta, según nuestra lengua, podía ser así: “y sucedía que, cada vez que moría un juez, Y se tornaban Y se corrompían de nuevo más que sus padres”. Aunque se suprimiera la (primera) “y”, tendría sentido completo: -cada vez que se moría un juez, se tornaban y se corrompían de nuevo más que sus padres”; es decir, más que los padres de ellos. Porque esta nación quebrantó tanta mi alianza 8. Dice tanta en vez de “tanto”, es decir, “tan a menudo”. Emplea un nombre en lugar de un adverbio, lo que también se encuentra en giros latinos, especialmente en giros poéticos. Y no prestaron atención de mi voz 9. Esta locución es sobre todo griega. Se hizo sobre él el espíritu del Señor 10. Dado que el espíritu del Señor no se hace, se hizo sobre él se emplea como si se dijera: “y sucedió que estaba sobre él”. A partir de esta locución, también se lee en el Evangelio: fue hecho antes que yo 11, es decir: “sucedió que existía antes que yo”. De otra forma, esto se diría: “fue anterior a mí”. Y tomó Aod la espada de sobre su costado derecho 12. Puede interpretarse así lo que el griego ofrece como • B Î - < T 2 g < (de sobre). Es una locución poco latina. Y era Eglom hombre muy delgado 13. Esto se dice por antífrasis; es decir, lo que se dice a continuación indica lo contrario a lo manifestado. En efecto, cuando lo hiere, se dice que las gorduras mantecosas taponan la herida, quedando la espada clavada en su vientre. E hirió a los extranjeros contra seiscientos hombres 14. No dice “a seiscientos hombres extranjeros”, o al menos “a los extranjeros hasta seiscientos hombres”. ¿No te ha ordenado el Señor, Dios de Israel, y te dirigirás al monte Tabor? 15. No dice “que te dirijas”, como parecería más consecuente, sino que se sirve de una inusual locución: ¿no te ha ordenado? y te dirigirás, de forma que entendamos el término previamente empleado, esto es: “¿No te dirigirás?” O bien, se trata de una locución usual en la que sobra “y”. Si se suprime tal conjunción, el sentido es el siguiente: ¿No te ha ordenado el Señor, Dios de Israel: te dirigirás al monte Tabor, y te llevarás contigo a diez mil hombres?, etc. Porque ignoro el día en el que el Señor hace favorable al ángel conmigo 16. ¿Acaso “hace favorables las acciones de su ángel”, el que está conmigo, o “hace que las cosas me sean favorables gracias al ángel”? Todos sus carros, novecientos carros herrados 17. En cualquier caso, es una elegante repetición; ya sea “todos sus carros”, a lo que se añade “novecientos carros herrados”; ya sea, “todos sus novecientos carros”, tras lo cual se agrega “carros herrados”. Y el Señor aterró a Sísara y a todos sus carros y a todos sus campamentos con el filo de la espada a la vista de Barac 18. ¿Cómo puede aterrar a los carros, a no ser que entiendas que se trata de aquellos que iban en los carros? Y el Señor aterró a Sísara y a todos sus carros y a todos sus campamentos con el filo de la espada a la vista de Baac 19. “Aterró con el filo de la espada” es como si dijera: “mató con el filo de la espada”. Así que causó terror cuando mataba con la espada. Y bajó Sísara de sobre su carro 20. Puede decirlo así en latín, porque el griego dice • B Î - < T 2 g < (de sobre). Y lo envolvió en su piel 21. No dice “con su piel” o “bajo su piel”. De aquella forma lo presenta el griego: ¦ < J ± * X k k g 4 (en la piel). Y si por casualidad alguien se te acercara y te dijera: ¿Hay ahí un hombre? y le dirás: No lo hay 22. Si se suprime la conjunción, el resto mantiene su sentido: “Si viniera alguien y te preguntara: ¿Hay ahí un hombre?, le dirás: No lo hay”. Y la mano de los hijos de Israel crecía creciendo 23. Locución acostumbrada y frecuente. Y se endurecía contra Iabín, rey de Canaán 24. Nuevo empleo de este verbo, se endurecía, en lugar de “se hacía fuerte y poderoso”. Perforó su cabeza y golpeó 25. Es decir: “golpeó su cabeza y la perforó”. Así perezcan todos tus enemigos, Señor; y quienes lo amen sean como el orto del sol en su fuerza 26. No dice “los que te amen”, aunque ciertamente quiere aludir al Señor. Y sucedió que cuando el hombre de Israel terminó la siembra.. 27. No indica un solo hombre, sino el pueblo mismo. Subía el madianita y el amalecita y los hijos de oriente subían también contra él 28. Esta repetición del verbo no parece tener la elegancia o atractivo acostumbrados. Y os liberó de la mano de Egipto 29. Por emano” se indica el poderío; por “Egipto”, los egipcios. Y le dijo Gedeón: A mí, Señor mío 30. Se sobrentiende “escúchame”. Es decir: “escúchame a mí”. Es una locución frecuentísima en las Escrituras. Y si el Señor está con nosotros, ¿y cómo nos han sobrevenido todas estas desgracias? 31. Presenta una conjunción “y” de sobra, como suele expresarse en la Escritura. Aunque se suprimiera, la frase tendría sentido completo: “Y si el Señor está con nosotros, ¿cómo nos han sobrevenido todas estas desgracias?” No obstante, la anterior conjunción podría también suprimirse manteniendo intacta la frase, ya que, después de decir: “A mí, Señor mío”, se añade inmediatamente: “si el Señor está con nosotros, ¿cómo nos han sobrevenido todas estas desgracias?” Y esto es lo que reclama la expresión normal de nuestra lengua. Y un ternero de siete años 32. Aquí se pone de manifiesto cómo designa la Escritura a los terneros, pues un buey de siete años, en absoluto es -según nuestra lengua- un ternero. De acuerdo con esta locución, refiriéndose a Samegar, se dice que mató a seiscientos hombres a causa de terneros de bueyes 33; es decir, a causa de unos bueyes. E hizo sonar la de cuerno 34. Se sobrentiende “trompeta”. El códice griego no tiene “trompeta”, sino sólo “la de cuerno”. Sus camellos eran innumerables, pero eran como la arena que está junto al labio del mar 35. Es claro que hiperbólicamente se está aludiendo a una gran cantidad. Esta versión, en la que se emplea labio del mar en lugar de “litoral”, es frecuente en las Escrituras, pero es rara en los códices latinos, porque la mayoría han traducido por “litoral”, deseando expresar qué significaba “labio” más que labio mismo. Pues si los Setenta traductores quisieran decir “litoral”, no le faltaba a la lengua griega el término apropiado. Y distribuyó los trescientos hombres en tres principio 36. En vez de “partes” dice principios. Y le dijeron a Gedeón el hombre de Efraím 37. Es decir, los hombres de la tribu de Efraím. ¿ Qué palabra nos has hecho al no llamamos cuando partiste a luchar contra Madián? 38. En lugar de “acción” dice “palabra”. Y dieron setenta de plata 39. Se sobrentiende “pesos”, o algo parecido; la traducción del hebreo presenta “setenta pesos” . Y por ellos alquiló Abimelech hombres 40. Dice “por ellos” en vez de “con ellos”. Es decir, con los setenta pesos de plata alquiló hombres. Hombres vanos y perturbados 41. Emplea “vanos” por “livianos”, lo contrario que “sensatos”. De ahí que se diga: te alabaré entre la gente sensata. Y entró en casa de su padre en Éfrata, y mató a sus hermanos, los hijos de Jeroboal, setenta varones, sobre una piedra 42. Antes había dicho que los hijos de Jeroboal -es decir, de Gedeón- eran setenta; y ahora dice que mata a los setenta, a pesar de que dos de ellos no fueron matados; a saber: el propio asesino y Joatham, el más joven, que se escondió. Refiriéndose a éste, añade: y se salvó Joatham, el hijo menor de Jeroboal, porque se escondió 43. Por eso empleó el número exacto por el casi exacto. Y los hombres de Sichem despreciaron en la casa de Abimelec 44. No dice: “despreciaron la casa de Abimelec”. Y cuatro principios pusieron asedio a Siquem 45. Es decir, cuatro partes. Ya hemos apuntado antes esta locución. Y reunió al pueblo y lo dividió en tres principios 46 Dice reunió refiriéndose a la gente que estaba con él. Aquí dice tres principios en lugar de “tres partes”. Y marcharon el hombre a su casa 47. Es decir, cada uno de ellos. Y estés para nosotros en cabeza para todos los habitantes de Galaad 48. No dice: “serás nuestra cabeza”. Así suele expresarse la Escritura. De aquí: Sé para mí Dios protector y lugar de asilo 49. Y expresiones de este tipo. Y ella era la única que tenía; y fuera de ella no tiene otro hijo o hija 50. Es lo dicho: era la única que tenía. Pero por el sentimiento repite la idea. Y fuera de ella no tiene otro hijo o hija 51. Dice no tiene, en vez de “no tenía”; a pesar de que narra hechos pasados. Y su muera era estéril y no paría 52. Podía haber sido suficiente con lo dicho: “era estéril”. Y suplicó Manoe al Señor y dijo: A mí, Señor; que el hombre de Dios que enviaste venga de nuevo ahora hasta nosotros 53. Dice a mí, y se sobrentiende “escúchame”. Y golpeólos pierna sobre muslo 54. Esta locución resulta extraña, pero es una locución: no se trata de Cualquier lugar de una herida en el cuerpo, como ya expuse en las Cuestiones. Es decir, los golpeó causándoles admiración, estupor. Y dijeron el varón de Judá: porque habéis subido contra nosotros 55. Emplea el singular por el plural: “dijeron los varones de Judá”, no un solo varón. No vaya a ser que vosotros corráis contra mí 56, en lugar de “me matéis”. También esta locución ha sido expuesta en las Cuestiones. Y lo condujeron desde la roca, y vino hasta Maxilla (La quijada) 57. El lugar se llamó así más tarde por aquel suceso que allí realizó el propio Sansón, cuando, sirviéndose en la lucha de una quijada de burro, abatió a mil hombres. De modo que se dice esto por prolepsis (=anticipación), porque la historia fue escrita después de todos aquellos hechos. Como estopa que ha olido el fuego 58. Metáfora que pasa de lo animado a lo inanimado, ya que la estopa no tiene sentido del olfato; pero es como si dijera: “cuando ha sentido el fuego”. No obstante, esto que acabo de decir-”que ha sentido”- alude también a idéntica metáfora. Pero por la rápida comprensión es por lo que se dice “ha olido”. Y alargó su mano y la tomó 59. Aunque no dijera “y alargó su mano”, entenderíamos que la tomó después de alargar su mano. Y se le anunció a los de Gaza diciendo.. 60. No dice: “se lo anunciaron diciendo”; o bien, “les fue anunciado por los que decían”. Si me ataran por siete ataduras húmedas, aún no secas 61. No dice “con siete ataduras”, sino por siete ataduras. Si me ataran por siete ataduras húmedas, aún no secas, y me debilitaré 62. Tendría sentido completo aunque no dijera “y”. Y las acechanzas estaban apostadas en su habitación 63. Esto algunos lo tradujeron por “acechaban”. Pero el códice griego dice ¦ i V 2 0 J @ , es decir, “acechaba”. Y es que en griego “acechanzas” se dice en singular, lo que no puede hacerse en latín: “acechanza”. Es locución digna de ser registrada, porque se dice: “las acechanzas acechaban”, en lugar de aquellos que acechaban: eran ellos quienes acechaban. lndícame, pues, ahora, en qué podrás ser atado 64. No dice “con qué podrás ser atado”, o “de qué modo podrás ser atado”. Si me ataran en sogas nuevas 65. No dice: “con sogas”. Asimismo: Si me ataran en sogas nuevas con las cuales no se ha realizado trabajo alguno, y me debilitaré 66. Seguiría teniendo sentido completo aunque no añadiera la “y”. Esto tercero me has engañado 67. Dice “tercero” en lugar de “por tercera vez” o “por tres veces”. Emplea un nombre en vez de un adverbio, como suele también hacerse elegantemente en expresiones latinas. Condúceme y tocaré las columnas sobre las que se sienta la casa sobre ellas 68.