Pestañas abiertas

1 abierta

    Epílogo

    A ti, Señor Jesucristo, Hijo dilecto de Dios Padre, que obras todo el bien en nosotros; a ti toda alabanza, toda gloria, todo honor, toda reverencia. Tú eres el Alfa y la omega, el Principio y el Fin, que por la benevolencia de tu misericordia y la infusión de tu piedad, me concediste a mí, indigno, llegar a la tan deseada conclusión de esta obra.. ¡Ea, pues, hermanos queridísimos! Yo, el más pequeño de todos vosotros, vuestro hermano y servidor, elaboré de alguna manera este trabajo sobre los evangelios del ciclo del año litúrgico, para su consuelo, para la edificación de los fieles y para expiación de mis pecados.

    Ahora suplicando os conjuro y conjurando os suplico que, cuando leais este trabajo, presenteis el recuerdo de mí, vuestro hermano, a Dios, Hijo de Dios, que se ofreció a sí mismo a Dios Padre en el patíbulo de la cruz.

    Pido también que, si hallais en este trabajo algo edificante y consolante, algo bien expuesto y dispuesto con orden, atribuyais toda alabanza, toda gloria y todo honor al bienaventurado y bendito Jesucristo, Hijo de Dios. En cambio, si hallais algo incompleto, insípido o mal expuesto, lo atribuyais a mi miseria, a mi ceguera y a mi torpeza. Y todo lo que en este libro merezca ser cancelado y corregido, lo confío a la lima de la discreción de los sabios de la orden, para que sea aclarado y corregido.

    ¡Sea alabanza al Padre invisible, sea alabanza al Espíritu Santo, sea alabanza al Hijo Jesucristo, Señor del cielo y de la tierra! ¡Amén! ¡Alfa y Omega! ¡Sean gloria, honor y veneración; sean alabanza y bendición al Principio sin fin! ¡Amén! ¡Así sea!

    Cita bíblica